Se entienden como “llamadas en frío” aquellas en las que nuestro interlocutor no se espera la llamada.
Intentar que no nos cuelgue es todo un reto, cuando queremos ofrecerle nuestra última promoción, oferta o “maravillosa rebaja de agosto”.

- Con la señora Mari Pili, por favor

- Sí, yo misma.

- Hola señora Mari Pili, mi nombre es Javier de DesignComputer nos dedicamos al diseño de software para hoteles y estamos en medio de una promoción fantástica que …

- Ya tenemos solucionado el tema informático Javier.

- Ah, vaya, de todas maneras déjeme que le explique esta promoción porque la verdad es que…

- Javier, te agradezco la llamada, tal como te dije el tema esta solucionado. Adiós

Bueno, parece que a Javier no le ha ido muy bien.

Vamos a ver como puede corregirlo.

- Con Mari Pili por favor.

- Sí, yo misma.

- Hola Mari Pili, mi nombre es Javier de DesignComputer nos dedicamos al diseño de software. No se si lo que voy a ofrecerles es de su interés. Si no es así, por favor, dígamelo y no volveré a molestarle. Estamos en medio de una nueva promoción para nuevos cliente. …

Mucho mejor ¿no? A partir de aquí la conversación podría tomar una u otra dirección.

Veamos que hizo Javier en esta ocasión:

- Ha suprimido las formalidades. Los dos están al mismo nivel.
(Con Mari Pili por favor).

- Le dio a entender que tal vez el motivo de su llamada podría estar equivocada
(No se si lo que voy a ofrecerles es de su interés)

- Le ofrece decir “No gracias, no me interesa.”
(Si no es así, por favor, dígamelo y no volveré a molestarle.)

Este tipo de introducciones a las “llamadas en frío” nos pueden hacer cambiar la imagen que damos de nuestra empresa y lo más importante: ocultar nuestra necesidad.

En futuros post hablaremos sobre ella

Posted Sábado, Julio 19th, 2008 at 23:35
Filed Under Category: general, empresa
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